México expresó ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas su preocupación por el impacto humanitario del conflicto en Medio Oriente. la representación mexicana condenó ataques contra instalaciones civiles, incluidas escuelas y hospitales, al considerarlos violaciones graves al derecho internacional humanitario. La postura subrayó la afectación particular a niñas y personas vulnerables, así como la necesidad de privilegiar el diálogo para detener la escalada. El pronunciamiento forma parte de la posición diplomática del país frente a una crisis internacional con consecuencias políticas, económicas y humanitarias que también repercuten en la agenda interna.