Desde una perspectiva de desarrollo y cercanía comunitaria, en Reynosa se desarrolló el campamento Yo Juego y Aprendo, una iniciativa dirigida a niñas, niños y adolescentes con actividades recreativas y formativas. La propuesta se enfocó en el aprendizaje mediante el juego y en la prevención social desde edades tempranas. Las dinámicas del campamento permitieron trabajar habilidades de convivencia, respeto, comunicación y toma de decisiones.

En entornos comunitarios, estos espacios ayudan a que las infancias ocupen su tiempo libre en actividades seguras y acompañadas. La prevención desde la comunidad se construye con actividades constantes, no solo con mensajes. Al integrar deporte, juego y convivencia, el campamento generó un ambiente en el que las y los participantes pudieron fortalecer autoestima y relaciones sanas. El programa también ofreció una alternativa para familias durante el periodo vacacional.

Contar con actividades organizadas favorece la participación de niñas y niños en experiencias que mezclan diversión, disciplina y aprendizaje práctico. Yo Juego y Aprendo aportó una experiencia cercana para la niñez de Reynosa. La iniciativa mostró cómo el trabajo comunitario puede convertir las vacaciones en un periodo de desarrollo, acompañamiento y formación ciudadana. El avance confirma que la coordinación institucional y la participación social pueden convertir una noticia positiva en oportunidades concretas para el territorio.